Resumen de la historia Maronita hasta el período de aislamiento y respuesta a las objeciones de la c

Por: José Dredd
A- Maron (cf. Religionis Orientalis XVI de Teodoreto y la carta #34 de Juan Crisóstomo) dejó una comunidad en el 410 DC cuando murió, la cual por los cánones del Concilio de Calcedonia el año 451 DC (IV, V, VI) y su apoyo a los monjes, se creó en monasterio de Bet-Maroun (al Concilio de Calcedonia asistieron 2 Monjes Maronitas).
La identificación de la comunidad de discípulos de Maron como Iglesia vino a finales del siglo VII DC cuando se nombra al primer Patriarca, Juan Maron, el cual tanto su identidad, como existencia y Ortodoxia son objeto de cuestionamientos. Por un lado abusos del método crítico-histórico y por otro un sesgo terrible de mantener una tradición, la cual es si bien es sólida, no se vió ajena a corrupciones.
Si vamos por la dependencia, hasta el siglo VII DC dependían del Patriarcado de Antioquía.
B- Aquí es donde entran las controversias porque si bien los historiadores Maronitas afirman que fueron confirmados por el Papa Sergio (700 DC), dicha confirmación nunca se encontró (de ahí derivan 2 posibles hipótesis: o se perdió debido a los incendios y saqueos de la Biblioteca del Vaticano, o nunca existió).
Es más, si vamos a lo que tenemos de los santos padres por esa fecha muestran ser un grupo aislado (fácticamente pero no formalmente) de la Iglesia Universal, hasta algunos los tratan como herejes.
Desde aquí es donde se parte, desde Juan Marón y su entronizamiento (685 DC) y el estudio de la realidad sociopolítica de la época.
A fines del siglo VII Siria estaba siendo arrasada por el islam y el Patriarca de Antioquía residía bajo la protección del Emperador en Constantinopla.
También desde el Líbano se venía una migración de Mardaitas, un pueblo que había escapado del Emperador siendo ellos antiguos remeros (al mejor estilo Ben Hur) y en las montañas había encontrado refugio junto a otros que también necesitaban protección.
La fusión fue inevitable, los refugiados encontraron una guía en el Monasterio de Bet Maroun y entronizando al Monje Juan Maron se llenó ese vacío de poder, resistiendo a los musulmanes y derrotando al mismo Emperador en la batalla de Amioun (actual Koura) en el 685 DC.
Por otro lado el contraataque llegó en el año 692 DC, destruyendo el Monasterio y llevando 12000 cautivos (en siríaco, ܡܪ̈ܕܝܐ; en árabe: الجراجمة / ALA-LC: al-Jarājimah; en griego, Μαρδαΐται) hacia Armenia.
Después de esto cuando Ataturk masacró Armenia, tanto ellos como los Maronitas se refugiaron en el Líbano. Los Maronitas fundan una colonia en Chipre y quedan en el aislamiento por 400 años aprox. cuando unos Francos que se dirigían a reconquistar Jerusalen se cruzan con ellos y no solo ayudan en la Reconquista sino que se alían a Roma y a Francia siendo ayudados hasta hoy día.
C- En lo teológico sabemos muy bien que siempre confesaron el Credo de Calcedonia y como se dijo anteriormente hubo asistencia, no siendo así en los 2 siguientes (Constantinopla II en 551 DC y III en 680 DC).
Dice Miguel el Sirio (siglo XII DC), refiriéndose a este período de aislamiento: “Los Marónnitas permanecieron como están hoy. Ellos ordenan un patriarca y obispos de su convento. Están separados de Máximo, en lo que ellos confiesan de una sola voluntad en Cristo, y dicen: “Quien fue crucificado por nosotros”. Pero ellos aceptan el Sínodo de Calcedonia”.
San Juan Damasceno, Doctor de la Iglesia (+749), también consideró herejes a los Marónnitas. Les reprocha, entre otras cosas, que continúen añadiendo las palabras staurotheis dì emâs (Quien sufrió por nosotros en la Cruz) al Trisagio, un añadido susceptible de un sentido ortodoxo, pero que había sido prohibido eventualmente a fin de prevenir malos entendidos [Marónnísomen prosthémenoi tô Trisagío tèn staúrosin (Estaremos siguiendo a Marón, si añadimos la Crucifixión a nuestro Trisagio” – “De Hymno Trisagio”).
San Germano de Constantinopla, en su tratado “De Haeresibus et Synodis” (alrededor del año 735), escribe: “Hay algunos herejes que, rechazando el Quinto y Sexto Concilio, no obstante luchan contra los Jacobitas. Los últimos los tratan como hombres sin sentido, porque, mientras aceptan el Cuarto Concilio, ellos rechazan los otros dos. Estos tales son los Marónnitas, cuyo monasterio está situado en las mismas montañas de Siria.”
“De Receptione Hareticorum” atribuido al presbítero Timoteo (P.G., 86, 65) los toma como secta.
Con respecto a la adición al Trisagio que es el canto que los serafines le hacen a Dios, fue hecha en el año 460 por el patriarca hereje monofisita pedro “el batanero” que pretendió darle un toque herético al mismo si bien la Iglesia de Antioquia nunca lo interpretó de esa manera. Dicha adición fue removida en el año 692 DC en el Concilio de Trullo (Canon 81).
No se puede acusar de herejía a la Iglesia ni mucho menos monofisismo porque los Maronitas son los enemigos mortales de ellos, en especial si en el 517 DC sufrieron martirio 350 Monjes por no sucumbir a tal herejía.
Por otro lado se puede apreciar que si no removieron dicha adición es porque no estaban en comunión. Aparte que la Liturgia es totalmente distinta y el idioma es el arameo del norte de Galilea. Nunca hubo influjo helénico en ellos. Aparte de que para cuando Juan Damasceno escribe Siria venía de una sede vacante. Es interesante la respuesta Maronita para el reclamo del Damasceno, no lo cambian para serles fieles a Marón ¿qué Maron, el del siglo IV? Porque cuando se hizo tal adición Maron llevaba 50 años muerto.
¿Con qué autoridad? Si vemos una sede fácticamente vacante podemos inferir que ese Maron que no es el muerto en el 410 DC actuaba como Patriarca.
Con esto destruímos las objeciones acerca de su existencia y autoridad.
Por las acusaciones de monotelismo tomando como base su aislamiento y la no concurrencia al Concilio del 680 DC podemos afirmar que se desarrolló una Teología paralela a la de la Iglesia Universal y diferente a nivel semántico. Ademas el testimonio de Germán de Constantinopla citando a los jacobitas, es crucial. No se puede ser monotelita y confesar Calcedonia, porque si se cree que Jesús es Verdadero Dios y Verdadero Hombre no se puede no confesar los otros 2 Concilios y profesar una herejía que lo mutila psíquicamente.
Para la mente de aquel tiempo era ilógico e inconcebible.
La solución radica en que afirmábamos 1 voluntad pero hablando en un sentido práctico, basado en que en Cristo no pueden haber voluntades contrapuestas por el hecho que fue obediente al Padre. Obispo Thomas Kephartab [Ten Chapters, manuscript Syr. 203, fol. 21, v. 31, dated 1089; Metropolitan David, Kita¯b al-Huda¯, or Book of Guidance, 1059, ed. P. Fahed (Aleppo 1935) 44–48]
Se veía el asunto de las Operaciones en Cristo desde un sentido práctico (Ontológicamente las 2 Voluntades y 2 Operaciones estaben implícitas) . Todo esto dado por no adaptar la terminología del Concilio por no haber concurrido.
La Iglesia Universal decía 2+2=4 y los Maronitas 3+1=4.
Y esto se refuerza por el hecho de que nunca hubo excomunión alguna, ni en el 649 DC en Letrán, ni en el 680 en Constantinopla, ni nunca en el futuro.
D- En lo tocante a las obras de Juan Marón los referidos trabajos de Juan Marón son una exposición de la Liturgia de Santiago y un tratado sobre la Fe. El primero los publica José Aloisio Assemani en su “Codex Liturgicus” y ciertamente lleva el nombre de Juan Marón, pero el presente escritor ha mostrado por todas partes que este pretendido comentario de San Juan Marón no es otro que el famoso comentario de Dionisio bar-Salibi, un autor monofisita del siglo doce, con mutilaciones, adiciones y acomodaciones para encajar los cambios por los cuales los Marónnitas se habían esforzado para hacer la Liturgia Siríaca parecida a la Romana (Dionisio bar-Salibi, “expositio liturgiae”, ed. Labourt, pref.). El tratado sobre la Fe no parece ser más auténtico que el trabajo litúrgico: tiene un notable parecido a un tratado teológico de Leoncio de Bizancio, y por consiguiente es muy probable que se sitúe en la segunda mitad del siglo sexto y la primera mitad del séptimo, un período mucho más temprano que aquél que los Marónnitas asignan a San Juan Marón.
Podemos concluir que si bien las obras no son de él, la Iglesia en su período de aislamiento desarrolló su propia literatura en pos de corregir obras heréticas que circulaban en medio oriente, y recogió otras las cuales incorporó a su patrimonio y lo tituló en honor a Juan Marón.
Para cuando los cruzados se encontraron con ellos la Iglesia poseía autoridad, Liturgia y literatura propia (hasta un idioma inventado por ellos, el Karshuni que es árabe escrito en caracteres siríacos). El libro de la dirección o Kita¯b al-Huda¯ del Metropolitano David (1089 DC) es ejemplo de ello.
Después del Concilio Vaticano II se empezó una reforma litúrgica para sacar casi todos los elementos latinos y volverla a depurar como al principio, la cual es la que profesamos actualmente.
E- Las fuentes se pueden encontrar en los siguientes enlaces:
Cánones de Calcedonia:
Historia Eclesiástica General del Christianismo por Abbé Gabriel Marin Ducreux:
Cánones de Trullo:
Patrologia Graeca:
De Hymno Trisagio de Juan Damasceno:
The Maronites por Paul Namaan:
Michael the syrian chronicle translated from classical armenian by Robert Bedrosian:
Bibliotheca Orientalis, Assemani:
















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